#SOCIAL&SHARING: alimentos que fomentan la participación de los consumidores

Por Nagore Picaza, investigadora del equipo de valor de AZTI, centro tecnológico especializado en investigación marina y alimentaria.

 

Las nuevas tecnologías de la comunicación están favoreciendo una cultura participativa y colaborativa en torno a la alimentación. Los consumidores pueden opinar, aprender e influir en los gustos y en las demandas de nuevos productos.

#SOCIAL&SHARINGAvanzamos hacia una cultura participativa fomentada en gran parte por la crisis de valores y el desencanto social existente, y porque los humanos somos, en definitiva, seres sociales. Las tecnologías de la comunicación han disparado este fenómeno a una escala más global, ágil y accesible, con más opciones que nunca para conectar, compartir, intercambiar, cocrear, opinar o participar.

Las nuevas fórmulas de involucración, expresión y colaboración ciudadana conforman una alternativa más democrática y gratificante en la esfera del consumo, otorgando más voz, capacidad de actuar y poder a los consumidores para cambiar las cosas en pro de un desarrollo sostenible.

Manifestaciones de esta tendencia

Podemos ver esta tendencia en numerosas iniciativas en las que los consumidores se introducen en cada vez más aspectos de los negocios, las empresas y las marcas, cerrando la brecha tradicional entre los que “consumen” y “producen”. En este sentido, estamos asistiendo al boom de las start-ups y otros modelos de negocio centrados en la cultura de la participación en comunidad y la innovación en cooperación, como las plataformas de crowdsourcing y crowdfunding.

Podemos contemplar este fenómeno social desde sus dos vertientes: la humana, en pro de una mejora común, y la individualista, que busca un beneficio económico u otro tipo de gratificación personal

Otra de las manifestaciones de esta tendencia son las iniciativas de consumo colaborativo que implican cambios en los hábitos de compra y las formas de acceder a bienes y servicios basadas en compartir, alquilar… eliminando intermediarios.

Este fenómeno social se puede contemplar desde sus dos vertientes: la humana, en pro de una mejora común, y la individualista, que busca un beneficio económico u otro tipo de gratificación personal.

Algunos datos nos pueden ayudar a entender la importancia que tiene la tendencia #SOCIAL&SHARING:

• La inversión mundial anual en plataformas de economía colaborativa se habría multiplicado por siete solo entre 2013 y 2015. El 17% de los europeos encuestados dicen haber usado alguna vez los servicios de las plataformas colaborativas (Eurobarómetro, 2016).

• El 85% de las principales marcas globales ha utilizado ya algún tipo de crowdsourcing en la última década (Julian Coleman, director de eYeka).

• La conectividad está transformando la vida a los consumidores. El 64% de los internautas mundiales está conectado constantemente. En España, el uso de Instagram y Snapchat se dispara, con un 53% y 28% de los internautas usando estas plataformas (Kantar TNS).

• Según Ida Auken, parlamentaria danesa por el Partido Social Liberal y exministra de Medio Ambiente de Dinamarca, estamos abocados a vivir en una “economía circular” en la que los desechos no tendrán sentido como tales. La economía colaborativa hará que, compartiendo, podamos producir mejores cosas y usarlas de modo más intensivo.

Ejemplos de innovaciones en el campo de la alimentación relacionadas con la participación:

EpleslangEpleslang elabora zumo de manzana 100% orgánico a partir de manzanas recogidas a mano en una pequeña granja a las afueras de Oslo llamada Dyre Gård. Esta empresa ofrece puestos de trabajo a personas con algún tipo de discapacidad y jóvenes motivados que buscan una experiencia laboral. Esta iniciativa ha sido seleccionada por Europe Tomorrow como una de las más innovadoras de 2016 por su carácter social.

 

FarmcrowdyFarmcrowdy es una plataforma web que conecta a agricultores de Nigeria con personas de todo el mundo que puedan proporcionarles ayuda económica. Esta iniciativa da oportunidad a jóvenes nigerianos de realizar un ciclo agrícola completo, pudiendo montar una granja de maíz, yuca, tomate o de aves de corral. Los patrocinadores reciben actualizaciones cada dos semanas sobre el progreso de la granja, incluyendo fotos y vídeos, con la posibilidad de visitar la granja en persona si lo desean.

 

Nescafe_eYeka⇒ Cada vez más empresas empiezan a utilizar el potencial de las comunidades de consumidores para redefinir sus productos o líneas de negocio. Estas comunidades aportan un pensamiento fresco, ideas creativas y contenidos para compartir. Por ejemplo, Nescafé lanzó en 2013 un desafío a la comunidad eYeka para reactivar el interés del consumidor por el café instantáneo, que había sufrido una caída importante de ventas. En tres semanas, la comunidad desarrolló 138 ideas, provenientes de más de 40 países, que sirvieron de inspiración a Nescafé en su proceso de innovación.

 

Restlos Glücklich Restlos Glücklich es un restaurante de Berlín que elabora sus platos casi por completo a partir de alimentos desechados por otros operadores de la cadena alimentaria como, por ejemplo, los supermercados. Además, organiza talleres de cocina creativa para enseñar a la gente a reducir el desperdicio alimentario en sus hogares.

 

Ejemplos de innovaciones en el campo de la alimentación relacionadas con la participaciónNuevos formatos de productos, ideales para compartir: Aero bubbles (Nestlé, Reino Unido) son unas bolitas de chocolate con un interior esponjoso de burbujas de menta. Se comercializan en un paquete de 113 gramos pensado para compartir. Por su parte, las Walkers Tear ‘n’ Share (Reino Unido) son unas patatas fritas que se presentan en una bolsa que se transforma fácilmente en un bol para consumir en grupo.

 

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Sobre la autora: Nagore Picaza

Nagore Picaza es investigadora del equipo de valor de AZTI, centro tecnológico especializado en investigación marina y alimentaria.

 


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