Lidl reduce a cero los residuos generados por la gestión post-venta de sus productos de bazar

Además de la eliminación total de los residuos destinados al vertedero, Lidl han conseguido reducir un 8% los costes asociados a la gestión del stock y ha generado nuevos puestos de trabajo.

Gestión de residuos de Lidl SupermercadosEn solo 2 años, la cadena de supermercados Lidl ha reducido a cero los residuos que se generaban en el proceso de gestión post-venta de sus productos de bazar. Gracias a este avance, la cadena de supermercados ha obtenido la certificación “Residuo Cero” de Aenor, que acredita que Lidl gestiona correctamente los productos de bazar (residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, plásticos y textil) que se distribuyen en sus establecimientos en España y que, en caso de no ser comercializados, se recogen, clasifican y recuperan eficientemente. De esta forma, los residuos se valorizan y transforman en recursos que contribuyen al desarrollo sostenible.

La gestión post-venta del surtido de productos de bazar es un proceso complejo que contempla aspectos como la devolución de las unidades no comercializadas, la gestión de las garantías o la disponibilidad de piezas de reposición para reparaciones.

En concreto, Lidl lanza promociones semanales sobre temáticas de productos que se renuevan cada siete días. Estas campañas se realizan en las 530 tiendas que Lidl tiene en España, y concentran alrededor de un centenar de referencias distintas en cada edición, según destacan desde la compañía. Productos de hogar, jardinería, automóvil, deporte o textil son algunos de los artículos que se pueden encontrar en estas promociones y que en total suman millones de unidades de productos no alimentarios.

Con el fin de reducir los residuos que se generaban en el proceso de post-venta de sus productos de bazar, Lidl puso en marcha un ambicioso proyecto de mejora de este sistema de gestión en 2013, que ha permitido a la cadena reducir a cero los residuos que acaban en el vertedero al final del proceso.

Ahora, los artículos que no son comercializados, se recogen, clasifican y recuperan eficientemente de manera centralizada en una plataforma logística. Allí se procesan para su donación, reutilización, reciclaje y valorización, volviéndolos a reintegrar en el sistema como nuevos recursos o materias primas, evitando el vertedero como destino final.

De esta forma, la cadena de supermercados contribuye al ahorro de materias primas, a la  sostenibilidad económica y a la conservación de los recursos naturales y los ecosistemas, cuidando el medio ambiente.


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Publicado en: Distribución, Supermercados

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