Claves para adaptar los supermercados al consumidor de verano

Los hábitos de consumo cambian durante los meses de verano. El aumento del turismo, así como las temperaturas elevadas hacen que los clientes se decanten por alimentos y bebidas propios de la época estival. Conscientes de ello, los supermercados, especialmente aquellos ubicados en zonas turísticas, adaptan su surtido de productos a las necesidades de sus clientes y refuerzan áreas como la logística para atender al incremento de la demanda.

Supemercado Caprabo en zona turísticaEl aumento del tránsito de clientes en los supermercados de zonas turísticas como la Costa Brava o la Costa Dorada puede llegar a duplicarse durante los meses de verano. La buena noticia es que este incremento en el número de visitantes también redunda en los ingresos. “La facturación se sitúa cerca del 60% por encima en estas zonas”, destacan desde la cadena de supermercados Caprabo.

Cómo adaptar el surtido

Durante los meses de verano productos como los helados o la fruta copan la demanda. En el caso de los helados, las ventas pueden incrementarse más del 25%, mientras que frutas como los melocotones o las sandías y melones aumentan sus ventas en más de un 15% con respecto al resto del año.

Las bebidas también son altamente solicitadas. Así, el agua en todos sus formatos registra aumentos del 40% en todos sus formatos, mientras que los refrescos o las cervezas suben un 25% y un 15% respectivamente, según datos facilitados por Caprabo.

Asimismo, los supermercados ubicados en zonas turísticas deben reforzar su oferta de bebidas alcohólicas, aperitivos salados, dulces y golosinas, entre otros.

Mención especial merecen los productos dirigidos a consumidores internacionales. Ofrecer este tipo de artículos es especialmente interesante en aquellas poblaciones que reciben un gran número de visitantes extranjeros. En el caso concreto de Caprabo, los supermercados de la cadena ubicados en ciertas regiones adaptan su surtido al turista e incluyen en sus lineales más de doscientas referencias internacionales, el 85% de las cuales son de consumo específico británico o alemán, mientras que el 10% corresponden a productos franceses.

Para facilitar la compra del visitante durante la época estival, el servicio de atención al cliente de las zonas turísticas debe estar preparado para comunicarse en los idiomas más frecuentes, como inglés, francés o alemán. También es conveniente adaptar las comunicaciones a estos idiomas y reforzar los servicios logísticos propios de estas tiendas con el fin de abastecer el incremento de volumen de productos que se produce durante la temporada estival.


¿Quiere leer más artículos como este? Reciba gratis nuestro newsletter. ¡Suscríbase!


Sobre el autor:

ProfesionalRetail es una publicación digital editada por Comunicación y Cía que se dirige a los profesionales del sector de la distribución y la industria alimentaria. En nuestro portal le facilitaremos información práctica e imprescindible para impulsar su negocio.

Escribe un comentario

*